Fungal Infections

Itraconazol

El itraconazol (Sporanox, Janssen) es un antifúngico triazol sintético soluble en grasa. Tiene el mismo mecanismo de acción de todos los azoles, que consiste en la inhibición de la 14-alfa demetilasa, una enzima que participa en la síntesis de ergosterol, un componente principal de la membrana celular de los hongos. Los estudios con el itraconazol comenzaron en 1984 y su uso clínico fue autorizado en 1991. El antifúngico ya no tiene patente, pero para las formulaciones de las soluciones oral e intravenosa la patente sigue en vigor.

Dosis y vías de administración

Hasta 1997 solo estuvieron disponibles las cápsulas, que se absorben mejor si se toman con comida. Posteriormente se introdujo una solución líquida, especialmente para tratar la candidosis oral resistente al fluconazol en pacientes con SIDA. También está disponible una solución intravenosa en ciclodextrina. Hay variaciones entre la biodisponibilidad de diferentes formulaciones de cápsulas y se han detectado fallos terapéuticos al cambiar entre ellas.

La solución oral se usa, típicamente para el tratamiento de la candidosis oral, especialmente en pacientes con SIDA y en la profilaxis de la infección fúngica en leucemias o tras el transplante de progenitores hematopoyéticos. También se utiliza cuando los pacientes están recibiendo medicación para disminuir la acidez en el estómago. La suspensión oral se absorbe mejor cuando el estómago está vacío.

El itraconazol intravenosos se suele administrar a dosis de 5 mg/kg/12h y está indicado en pacientes que no pueden tomar medicación oral o con grave enfermedad.

Hongos sensibles al itraconazol

El itraconazol es uno de los antifúngicos con mayor espectro de actividad, incluyendo Aspergillus spp, Blastomyces dermatitidis, Candida (todas las especies y la mayoría de las cepas incluyendo algunas con resistencia al fluconazol), Coccidioides spp., Cryptococcus spp., Histoplasma spp, Paracoccidioides brasiliensis, Scedosporium apiospermum and Sporothrix schenckii. También es activo frente a los dermatofitos. No es activo frente a los Mucorales, Fusarium spp. y otras hongos raros. Hasta el desarrollo del posaconazol, fue el antifúngico más activo frente a los hongos negros incluyendo Bipolaris, Exserohilum, etc. Se ha descrito resistencia al itraconazol en Candida spp., Aspergillus fumigatus y A. niger.

Dosificaciones habituales

Para la mayoría de las vaginitis, dos dosis de 100 mg de itraconazol son suficientes. Entre 5 y 7 días de tratamiento son suficientes para la candidosis oral. Ocasionalmente, en pacientes con SIDA con cepas resistentes al fluconazol, es necesario un tratamiento continuado.

Para la mayoría de las infecciones cutáneas, 7 días de tratamiento es suficiente, excepto para la tiña pedis extensa (infección por dermatofitos de los pies y los espacios interdigitales) y algunas infecciones del cuero cabelludo donde se suelen requerir 3 semanas de tratamiento. Para la onicomicosis de las manos, se recomienda 3 meses de tratamiento, y para la de los pies, 6 meses, a veces con administración discontinua (lo que se conoce en inglés como “pulse therapy”)

Para infecciones graves y potencialmente mortales, como la aspergilosis invasora, se recomiendan dosis de carga de 200 mg, 3 o 4 veces al día durante 3 o 4 días. Para la aspergilosis invasora, se recomienda la utilización de 400 mg/día o incluso una dosis mayor durante, por lo menos, 3 meses pero a menudo se alcanza el año de tratamiento o incluso más. En la aspergilosis broncopulmonar alérgica (ABPA), una dosis de 400 mg/día parece ser ligeramente superior a una de 200 mg/día, pero la de 200 mg tienen un indudable efecto. El tratamiento se debe mantener durante un mínimo de 3 meses, ya que cuando se interrumpe la recaída es frecuente, y por lo tanto, un tratamiento más prolongado o incluso continuo puede ser apropiado. El itraconazol no es muy efectivo en la aspergilosis pulmonar crónica, pero a dosis de 400 mg/día durante muchos meses tiene un efecto parcial. Se recomienda la monitorización de las concentraciones sanguíneas del itraconazol para asegurar que el paciente tiene concentraciones terapéuticas, lo que además ayuda a comprobar el seguimiento del tratamiento y minimizar la toxicidad.

Para la histoplasmosis, paracoccidioidomicosis, blastomicosis y esporotricosis, a dosis de 200 mg/día durante 3-6 meses es efectivo en la mayoría de los casos. Si el paciente tiene SIDA, se recomienda tratar estas infecciones con dosis mayores, del orden de 400 mg/día. El tratamiento puede ser de por vida, aunque se puede reducir a 200 mg/día, una vez que la infección se considere controlada. Para la coccidioidomicosis, una dosis de 400 mg/día parece ser la más apropiada. Para las infecciones de los senos paranasales por hongos negros se han utilizado dosis mas elevadas, entre 400-1200 mg/día, pero se aconseja consultar con un especialista.

Metabolismo, distribución y excreción

La absorción intestinal del itraconazol es incompleta. El itraconazol sufre una gran metabolización y uno de ellos, el hidroxi itraconazol, tiene actividad antifúngica. Esta muy unido a proteínas y por tanto no alcanza el LCR o la orina. Sin embargo, se une a la queratina y por tanto, se encuentran en grandes concentraciones en la piel y las uñas. La vida media del itraconazol depende de la dosis, pero típicamente es entre 48 a 60 horas. Se tarda unas dos semanas en alcanzar concentraciones sanguíneas de equilibrio. Si se utilizan dosis de carga, la situación de equilibrio puede alcanzarse en una semana.

Interacciones

El itraconazol tienen mucha interacciones lo que es una de sus limitaciones. Cuando se dan antiácidos se reduce la absorción intestinal de las cápsulas, pero aumenta cuando es la solución lo que se administra. Las concentraciones sanguíneas se reducen significativamente cuando se administran inductores de enzimas como la rifampicina, la fenitoina o la carbamazepina, y por tanto, el tratamiento puede fracasar. Asimismo, el itraconazol impide la metabolización de ciertos fármacos como la terfenadina, el astemizol y el cisaprida lo que puede causar arritmias cardíacas graves, y por tanto, se debe evitar administrar estos fármacos con itraconazol. Aumenta los efectos de algunos sedantes, especialmente del midazolam y triazolam. El itraconazol también puede aumentar las concentraciones sanguíneas de la digoxina, ciclosporina y warfarina por lo que estos fármacos y sus efectos deben ser cuidadosamente monitorizados. La administración conjunta del itraconazol con la vincristina prolonga la acción de esta última y puede causar daño neurológico, que es generalmente temporal, pero puede ser muy problemático. Las interacciones con esteroides inhalados son importantes, y pueden producir fallo adrenal permanente. Consultar la base de datos de interacciones medicamentosas.

Efectos adversos

El itraconazol se suele tolerar adecuadamente. Los efectos secundarios más frecuentes son nauseas, mareo, malestar abdominal y estreñimiento. Estos efectos secundarios, pero diarrea son más frecuentes con la solución. En ancianos la retención de líquidos puede ser un problema. Erupciones cutáneas ocurren, aproximadamente, en 1 de 20 pacientes y en ocasiones, pueden ser graves. Ocasionalmente  se producen alteraciones hepáticas, que en casos raros, pueden llegar a ser graves con ictericia. También puede aparecer, en ocasiones, supresión de la glándula adrenal, concentración baja de potasio e hipertensión. En algunos pacientes puede aparecer una neuropatía periférica y temblores.

Ver el video "Reacciones cutáneas a los antifúngicos" y el video "Toxicidad neurológica"

Estructura del itraconazol


 

ACTÚA HOY

APRENDE

Reconoce y trata las infecciones fúngicas mediante los folletos fúngicos

PARTICIPA

Qué frecuencia tienen las infecciones fúngicas? Ayúdanos
a descubrirlo

DIFUNDENOS

Ayúdanos a cambiar la vida de muchas personas divulgando esta página